Ha pasado un mes desde que llegué a Barcelona por segunda vez. Hoy estoy en Viña del Mar. Es jueves 19 de marzo y es bastante tarde. Mi regreso a Catalunya fue bastante más tranquilo. Ya no me daba tanto miedo volar. Sin embargo, un sujeto, de aproximados 30 años sudó de miedo todo el trayecto hasta llegar a España. Su novia, supongo, lo tenía abrazado y lo calmaba de cuando en vez. La tripulación completa se acercó para ofrecerle agua, pero el tipo a ratos se quedaba pegado de miedo mirando la pantalla frente a su cara con ojos deshorbitados. El vuelo salió a la hora prevista de Atenas:02.55 horas y a las 05.30 de la mañana ya estaba con maleta afuera del Aeropuerto preguntando el costo del pique a Rambla Gipuscoa. ¡30 euros! ¡28 euros!. Ahí me acordaba de la escena que Nelson me repitió por cansancio: "Chica, debes hacer cuenta que eres residente. Dile al taxista.. ey por fin en casa. Llévame a Rambla... toma 15 euros!. Como máximo... No pagues más!. Por eso la decisión fue rápida y acertada. El metro comenzaba a funcionar a las 06 de la mañana. Por eso, tome el bus que atravesaba a los pasajeros hasta el Renfe. Ahí pasé el control sin ticket, pues era demasiado temprano no había quien los diera (por los arreglos que están haciendo en el aeropuerto no están cobrando el tren, y te llevan hasta allí gratis. Es sólo media cuadra). Llegó el Tren. Me subí y bajé varias estaciones más allá, en Sans, donde pasa el tren rápido, llamado Ave. Allí cambié de línea, y llegué a la Estación Sagrada Familia. Hice el transbordo y llegué luego a Barc de Roda. Hasta suena lindo verlo. B a r c de R o d a... Es así como me bajé, ya muerta de cansada y caminé las dos cuadras correspondientes hasta llegar donde la pao. No llevaba llaves, asi que toqué el timbre, y me abrió mi amiga. eran las 7.30. Por fin había regresado. Sólo gasté en ese trayecto un euro 50 centavos, porque no encontré mi ticket de metro de 10 viajes, sino hubiese salido gratis. Ese día, recuerdo que sólo quería dormir. Tomamos un té con la amigui. Ella se fue, pero antes, me cedió gentilmente su habitación. Creo que dormí hasta las 15 de la tarde. Ese día no quise salir. Sólo descanzar, pues faltaban bastantes días de disfrute. Había que cargar pilas. Quería recordar Atenas, asi que me preparé un rico yogurt griego. La nieve era parte de un buen recuerdo.
EN BCN
Publicadas por Pao a la/s 19:58
